jueves, 20 de septiembre de 2012

EL "12 DE OCTUBRE" NOS NECESITA A TODOS


Ubicado en Camino Rivadavia y Quintana, el "12 de Octubre" es sin dudas uno de los emblemas de nuestra ciudad.
Durante tantos años albergó a miles de hinchas, y no solo ensenadenses, que armaban fiestas en las tribunas cada vez que el Rojo hacia su presentación.¿ Quien no ha tenido un abuelo, padre o tío que le haya contado historias sobre este lugar, o sobre los partidos que se jugaron allí o sobre esas promesas que hoy son leyenda y en algún momento pisaron nuestro verde césped?¿Cuántos no hemos podido evitar
echarle un vistazo cada ve que pasamos por las calles que lo rodean? Para muchos fue su segunda casa, el lugar al que asistían todos los fines de semana, la cancha que todos querían ver colorida y viva.
Pero hoy la realidad es otra. En los meses en que Defensores de Cambaceres dejó obligatoriamente su localía en Ensenada, su estadio pasó a un segundo plano para muchos. Salvo por dos grandes obras que se están realizando, de las que solo una por ciertas cuestiones avanza de manera muy favorable en tiempo y forma (el paredón del camino Rivadavia), el resto del lugar se sumergió en un casi completo abandono.
Muros descoloridos, gastados por el tiempo y algún que otro portón viejo que cuelga y no cierra son el panorama de bienvenida que nos da hoy el "12 de Octubre". Ya en su interior nos encontramos con un césped bastante crecido por todos lados, un campo de juego que no avanza y está cubierto de yuyos, sumado a que las rejas y alambrado perimetral se encuentran totalmente oxidados y en algunos sectores doblados o caídos. Camino a la platea nos topamos con un pedazo de tronco, resto del árbol característico que solía estar en la cancha y el cual fue cortado hace ya algunos meses.
En las tribunas, la primera sensación que se nos viene es la de tristeza, no solo por el hecho de que hace mucho que no se disfruta de un partido desde ese sector, sino más bien por la ausencia del rojo vivo que las caracterizaba. Todavía se pueden ver algunas secuelas de lo que fue aquel temporal  de abril,como la ausencia de algunas butacas que se volaron, pupitres abollados, y algún que otro alambrado que todavía no fue retirado de la platea. En el sector de la popular, de donde provenían la mayor parte de las voces que alentaba al Rojo, todavía hay alambrados y tablones que esperan por ser reparados.
Estas son algunas de las cosas que se ven por fuera, sin contar las cosas que faltarían en los baños, en los vestuarios o en el túnel. Podrán ser pequeñas pero si se las cambiaran harían una gran diferencia. En estos meses se estuvieron realizando diferentes jornadas para ayudar en el estadio, pero fueron contados con los dedos las personas que se acercaron a colaborar.
Por más que no se juegue en la cancha, ¿es necesario tenerla en tal abandono, con tanta desidia? Siendo tantos los hinchas ¿Cuesta mucho dar una hora de nuestra semana o mes para ayudar a mejorarla y que en el momento que se produzca la vuelta se la pueda ver más reluciente que nunca?
Estas tareas no llevan grandes gastos económicos, ni físicos, pero si se requiere de aquellos que verdaderamente quieren al club para llevarlas a cabo. Defensores de Cambaceres no es solo un equipo o una Comisión Directiva. También es un estadio, el 12 de Octubre, que para volver a brillar como en sus viejas épocas nos necesita a todos.
INFORME: Valeria Saucedo